martes, 24 de enero de 2012

Melancolía

Comencé lentamente
alternando entre la luz
de las tenues farolas
y la férrea sombra
de la obscuridad;
en cada lento paso
de mi pesado andar,
viendo naufragar
a las blancas estrellas
en su continuo titilar,
y a una tímida luna
creciente entre nubes
comenzándose a asomar;
el viento hiere mi piel
con su gélida brisa,
pues sólo la cubre
esta negligente soledad
no habiendo quién
la procure cobijar;
entre voces logro
escuchar melodías
que traen nostalgia
de una pasada vida;
reptando entre la gente
sintiéndome ausente
y lleno de una extraña ansiedad,
que logra de mis ojos
arrancar lágrimas de soledad;
y me arrastro ante
esta inevitable melancolía
de memorias pasadas,
pues todo ello me trae
una temible verdad,
no te dejo de recordar,
y quizá, algo más.

jueves, 19 de enero de 2012

La misma soledad

Entre medias luces
dormí bajo la sombra
de una tenue cruz,
esperando que hiciera
el milagro de dejarme
en sueños ver tu luz;
más sólo obscuridad
fue lo que pude mirar
y al despertar, sólo
había la misma soledad.

Cuando se trata de amor

Resulta que lo hiciste de nuevo,
que en silencio, en medio de la noche,
detrás de cada sombra que me rodea,
reptaste furtivamente hasta colarte
en cada rincón de mis sueños,
en ellos cara a cara me pedías
que habláramos de amor los dos;
y yo me desvivía, te miraba y te decía
lo que en mi corazón y alma contenía,
más tú tan sólo escuchabas en silencio
sin pronunciar palabra alguna;
y en tus andares lejos de mi,
de mi amor y palabras a otro
le contabas, y de mi te burlabas
al tiempo que a él te apretujabas;
y sin embargo en tus horas
de tristeza y amargura,
como siempre, conmigo contabas
aun en la hora más obscura,
a pesar de que no fuese lo más
indicado para este corazón,
pues cuando se trata de amor,
nunca entiende ninguna razón.