domingo, 30 de enero de 2011

Al atardecer





















Camino lento al atardecer
bajo las nubes anaranjadas,
pensando solo en tu ser,
en nuestras almas abrazadas.

Paso a paso pienso en ti
abrazada siempre junto a mi,
andando cada vereda juntos
recorriendo infinitos mundos.

Imagino el viento en tu cabello
ondeando ante el infinito cielo,
yo acaricio y abrazo todo tu ser,
siempre lo imagino, al atardecer. 

lunes, 24 de enero de 2011

Duerme, mi dulce princesa.

Ahora duerme, mi dulce princesa,
regresa a tu lejano onírico reino
bajo el manto blanco de Morfeo,
allí, donde la paz siempre reina.

Cierra sin temor tus bellos ojos
y desfallece entre mis brazos,
bajando lento peldaño a peldaño
entre las blancas nubes.

Desciende a tu palacio dorado,
lleno de columnas de esperanza
que sostienen el cielo de tu esencia
y que forjaron la bóveda de tu ser.

Arquitectura eterna de quien eres;
ser de bellos arcos a pares negros,
sobre marrones vitrales de tu alma
donde descienden cortinas onduladas.

Déjame contemplar tu frágil reino,
ver a través de la luz de tus vitrales
la suave topografía de tus tierras,
para disfrutar de tus valles y colinas.

Toma mi mano, llévame junto a ti
para reinar tus dominios eternos,
envuelveme en tu dulce manto
blancos de sueños eternos,
gobernemos juntos tu reino etéreo

sábado, 1 de enero de 2011

Cruel comenzar.

Cruel forma de un ciclo comenzar,
en la incomodidad del seno familiar,
en la soledad entre los demás
sintiéndome en la obscuridad.

Sentado, solo, triste e ignorado
no importa lo que haya hablado,
mis palabras son siempre vanas
pues nunca son escuchadas.

Camino solo en la obscuridad
sin nadie a quién mirar,
sin haber en quién confiar,
sin en quién poderme apoyar,
solo, como en medio del mar.

Refugiado en los brazos de un bar
entre extraños soy mas familiar,
algunos viejos amigos que aparecen,
que mi compañía siempre agradecen.

Una luna menguante me acompaña,
y una gran estrella que no para de brillar,
ahora, por fin, podré descansar,
a pesar de un cruel comenzar.