jueves, 25 de marzo de 2010

El niño interior

Cuando crecemos nos olvidamos  de quien fuimos alguna vez, nos olvidamos de ese niño que solía jugar hasta agotar sus energías, de aquel chiquillo que llegaba a casa todo sucio después de jugar sobre la arena construyendo castillos y haciendo cuevas, nos olvidamos de  que solo fuimos niños, niños que jugaban, corrían y reían, nos  olvidamos de que eramos niños que brincaban una barda con una toalla amarrada al cuello como si fuera nuestra capa de super héroe, olvidamos  que había cosas que nos daban miedo y aún  así  las afrontábamos, como el saltar de aquel árbol o atravesar ese inmenso lago de lodo con temor de caer en el.

¿Por qué hemos olvidado todo eso? Lo olvidamos por crecer, hemos cambiando todo eso por ser adultos y gente "madura", por querer ser parte de una sociedad que ha olvidado disfrutar de la vida con cosas pequeñas. ¿Cuando fue la última vez que disfrutaste un amanecer y un atardecer? ¿Hace cuanto que no disfrutas ver a las aves volar? ¿Por qué dejas que el tiempo se vaya sin disfrutar jugar con un balero, un yo-yo, de volar un papalote? ¿Has saltado últimamente como niño al caminar? Quizá mañana sea demasiado tarde y ya no lo puedas hacer.

La vida adulta nos ha llenado de responsabilidades y compromisos, algunos de ellos quizá no deseados, en algunas ocasiones ésta vida adulta nos llega a deprimir, a amargar la existencia. ¿Por qué no tratar de dejar esos malos sentimientos y mejor volver a sacar ese niño interior?

Y con todo ésto dicho quiero compartirles unos fragmentos de algo que escribí hace algunos meses:

A veces me imagino como si fuera otro, no otra persona, sino mas bien haciendo otras cosas, creo que a veces soy mas como un niño chiquito, me imagino siendo un héroe, un guerrero, o cosas así, ayudando a la gente, o cosas así, y en ocasiones también imagino a alguien a quien salvar, por quien luchar...

Dicen que soy como un niño, que aún quiere jugar, que aún se sorprende siempre con la belleza de un amanecer o un atardecer, que le gustaría hablar con los animales y cuidarlos a todos, que existiera la magia, poder volar, ver otros mundos
Ya por últimoTambién quiero compartir con ustedes algo que una persona muy amada me dijo hace muchos años:

Uno se va haciendo viejo, pero por dentro te sientes igual, no sientes que cambie algo.

Así que, si por dentro seguimos siendo los mismos, ¿por qué  no dejas salir a ese niño que solías ser.?

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