lunes, 18 de febrero de 2013

El amor duele

"El amor duele", "el amor hiere" he escuchado gritar a muchos. Y es verdad, el amor duele cuando no se está con la persona correcta, cuando no hay una conexión profunda no sólo de corazones sino de almas. El amor duele cuando se está con alguien tan sólo por soledad, por sentirse acompañado, cuando se busca sentirse querido y amado y poner muy poco de sí mismo para dar lo que se pide, cuando se está con alguien por mero atractivo sin llegar por lo menos a una atracción intelectual. Te puede doler la ausencia, el recuerdo, la melancolía, los disgustos, las peleas y la distancia pero jamás el amor. Porque el amor es sólo eso, amor y nada más, es entregar el corazón, sí, con la esperanza de ser correspondido de igual manera, y de no serlo así quizá llores y sufras por ello, pero no dejarás de amar y eso no te dolerá. Por eso, cuando el amor te duela, te hiera, te haga sufrir, entiéndelo, eso no es amor. Por el contrario, cuando sientas ganas de luchar, de estar en las buenas y en las malas, de partirte el alma para superar obstáculos juntos y de aceptar a esa persona tal cual es, eso muy seguramente será amor y estarás con la persona correcta, no la sueltes, no la pierdas, pero sobre todo no tengas miedo de vivirlo, de disfrutarlo porque en el momento que te acobardes lo perderás todo y aquel amor que tenías y que era verdadero, quizá no lo vuelvas a encontrar jamás y vagarás eternamente por mundos subterraneos de obscuridad y falso amor.

jueves, 3 de enero de 2013

¿Quién soy?

¿Quién soy? me pregunto;
pregunta retórica,
respuesta ambigua.

¿Quién soy? pregunto;
una colección de días,
un conjunto de años,
días venideros con
noches pasajeras.

Soy suma de primaveras
resta de deshojados otoños,
un manojo de tristezas,
un puñado de alegrías.

Cortante filo de lágrimas
que acuchillan el alma
y sonoros ecos de
alocadas risas.

Soy bondad durmiente
maldad que yace latente,
esperanza que espera,
decepción que cansa.

Lágrimas, risas, cantos,
silencios, veranos e inviernos;
un conjunto de experiencias
y un futuro de oportunidades
que aguardan inciertas.

Soy adversario impredecible,
amigo de fidelidad férrea,
amante de total entrega,
desconocido de mala cara.

¿Quién soy? me pregunto
y veo miles de respuestas,
mías, tuyas, de tantos otros;
ninguna respuesta complace,
ninguna es del todo cierta.

Y yo, aún pregunto,
¿Quién soy?

martes, 23 de octubre de 2012

La muerte del amor

Envuelto en mi obscuridad
espero sentir tu mirar,
que me vengas a despertar,
sentir mi corazón palpitar.

Encerrándome en mi ser
que seas mi amanecer;
espero sin parpadear
sentir en mi tu respirar

Y solo siento la muerte
y me siento ausente,
ya no siento calor,
solo la muerte del amor.

Flujo de vida

El mismo flujo de vida que
corre a través de mis venas noche
y día corre a través del mundo
y baila en rítmicos compases.

Es la vida misma que se dispara en
júbilo a través del polvo de
la tierra en innumerables briznas
de hierba y rompe en
tumultuosas olas de hojas
y flores.

Es la misma vida que se mece
en la cuna del océano del nacimiento
y de la muerte, en el flujo y el reflujo.

Siento que mis miembros se hacen
gloriosos por el toque de este
mundo de vida. Y mi orgullo
proviene de la fuerza de la vida de las eras
bailando en mi sangre en este momento

-Rabindranath Tagore

প্রাণ
ভুলবো না আর সহজেতে
সেই প্রাণে মন উঠবে মেতে
মৃত্যু মাঝে ঢাকা আছেযে অন্তহীন প্রাণ
বজ্রে তোমার বাজে বাঁশি
সেকি সহজ গান
সেই সুরেতে জাগবো আমি
সেই ঝড় যেন সই আনন্দে
চিত্তবীণার তারে
সপ্তসিন্ধু দশ দিগন্ত
নাচাও যে ঝঙ্কারে
বজ্রে তোমার বাজে বাঁশি
সেকি সহজ গান
সেই সুরেতে জাগবো আমি

lunes, 15 de octubre de 2012

Tras una guitarra

Y me encontré un tiempo
tras una guitarra que
con poca maestría tocaba,
más esa falta de pericía
entre ella y yo
realmente no importaba;
y la sostenía y la rasgueaba
intentado hacer una melodía
para arrullarte por las noches
y cantarte esa vieja
canción de cuna que alguna
ves me dijiste que te gustaba;
hasta que una noche,
en altas horas de madrugada,
encontré la tonada que buscaba,
y la toque sin parar para
arrullarte hasta que junto
a mi quedases bien dormida,
más nunca llegaste y conmigo
nunca quedaste dormida,
sólo el corazón y la ilusión de ti
fueron quienes a mi lado
cayeron, rendidas cayeron.

sábado, 13 de octubre de 2012

Recuerdo marchito

La forma de un recuerdo,
de un viejo recuerdo marchito
que ya ni siquiera agoniza
tan sólo permanece marchito,
que ya no se deshoja
que ya tampoco florece,
la forma de de un recuerdo
que yace ya inalcanzable,
que tan sólo permanece
que tan sólo se suspende
en el infinito tiempo
de forma inexplicable.

viernes, 12 de octubre de 2012

Que mal me hacen

Que mal me hacen
estos desvelos a deshoras,
que mal me hace escuchar
esas canciones de trova
de madrugada una tras otra
junto a recitales de poesía;
que mal me hacen porque
logran sacar aquellos
desvencijados recuerdos
que me hacen suspirar de nuevo,
quizá,  incluso,
logran hacerme esbozar
una leve sonrisa,
pero que mal me hacen
porque lo que mas logran,
es hacerme recordarte,
sonreír, y por instantes,
volver a amarte.

martes, 9 de octubre de 2012

Si supieras del verdadero amor.

Mujer que yaces a mi lado dormida,
a quien susurro mil vidas de amor y
también de cierta melancolía,
si supieras del verdadero amor
y su incalculable valía,
junto a mi cada noche
por voluntad propia dormirías,
pero no sabe de amor
ni de cuanto en la vida es su valía,
por eso tan sola yaces en tu cama
y yo en la mía, con esta loca loca
fantasía de tenerte a mi lado dormida.

martes, 25 de septiembre de 2012

¿Qué fue de nostros?

Dulce dama de ojos grandes y radiantes,
yo le pregunto, ¿qué fue de nosotros?
¿dónde quedé en usted? ¿dónde quedó en mi?
porque he de decirle sinceramente que
en mi quedó una historia, un poema sin fin
escrito no en unos pocos versos,
ni en unas pocas páginas, sino en la biblioteca entera
de un alma tatuada con tinta indeleble de amor
e ilusión, impregnado cada tomo también
con ciertos tachones y
borrones que remarco el dolor
y la decepción, ellos no se pueden desaparecer ni corregir,
porque al fin forman parte de la misma historia
que a veces sigo escribiendo; ¿y usted, que me dice?
Sé que no me podrá decir mucho,
que quizá no lo podrá expresar,
que aunque fuimos parte de la misma historia
no lo fuimos de la misma experiencia,
que si yo escribí una historia con sus anotaciones,
sus pies de página e incluso con algún apéndice,
para usted no sé lo que fui, quizá un verso,
un poema, tal vez un libro completo o varios tomos
completados quizá a la espera de escribir más
o quizá, tal vez, una nota al margen
o una nota en un papel suelto y arrugado
hecho bola y arrojado a un cesto,
una palabra mal escrita en el viento,
o un susurro apesadumbrado y atrapado.

En la obscuridad.

En la obscuridad crepuscular
contengo dolorosamente
un alarido lleno de rencor,
decepción y desamor;
uno a uno en cada latido
quieren escapar esos gritos
infernales para desgarrar
mi garganta, mi alma y corazón;
más ante el dolor intento
encontrar en mi fortaleza
hasta desmayarme en sueños
que se convierten en pesadillas,
en pesadillas que se vuelven sueños,
espero y me contengo hasta
el amanecer esperando convertir
el rencor, decepción y desamor
en perdón, esperanza y amor